Me crié en la cordillera de los Andes de Chile, donde desde chico aprendí las bondades de la vida
simple, rodeado por gente de la tierra, montañas, caballos y naturaleza.
Comencé a amansar caballos a los 14 años, aprendiendo de las experiencias de los arrieros, una
cultura en vías de extinción, y a guiar cabalgatas en el centro de educación al aire libre que mi padre
desarrolló.
Los caballos formaron parte de mi vida y llenaron mi crianza de pasión y de una constante admiración
acerca de cómo se comunican entre sí, su interminable capacidad para aprender y las formidables
relaciones que con ellos podemos formar.
He amansado caballos en lugares y ambientes diversos y aprendí que existe un
lenguaje no verbal común a todos los que amamos los caballos.
En mi metodología integro conocimientos de muchos maestros y sigo aprendiendo cada día, agradeciendo el poder compartir
nuestra existencia con estas maravillosas criaturas que nos enseñan a valorar la intuición, la importancia del estar
presente y el respeto por todos los seres vivos.
Mi pasión son los caballos y su educación, una fuente inagotable de inspiración que disfruto compartiendo con estas
maravillosas criaturas. Eso lo que deseo mostrarle a usted y su caballo.